viernes, 7 de diciembre de 2012

ubicación

Nos vimos y comimos de la misma manzana, no nos conocemos, pero la mordimos juntos, él primero y yo después. Jugosa y roja es. Él también es jugoso o parece serlo, podría refrescarme en él cuando sienta calor, podría callar horas escuchando sus sonidos, su música, podría pasear horas sin saber a dónde me lleva; me está llevando.

sábado, 17 de noviembre de 2012

Naranja

Así es como me fundo en tu ambigüedad, en tus defectos, en tus virtudes, en tus gestos antipáticos; y sonrío, solo sonrío. Me enredo en tus silencios, me sumerjo en tu confusión y apoyo mi mano en tu espalda. Vuelvo a sonreír. Ese perfume y esa suavidad me hacen volar; así como un ave de paso, libre vuelo, pero vuelvo.

sábado, 13 de octubre de 2012

Y si fuera cierto, ¿qué sería?

Solo pensaba en el río, en el aire, en lo ondulado del río y lo suave del aire... En la vida mágica y las conexiones con el universo. Y cómo me conecto con vos, como sueño con tu piel, aparecés en mi sueños, me sorprendes en mis días, alguna tarde.

sábado, 1 de septiembre de 2012

Selvático

Todos hablan de libertad; nada saben de volar, pero hablan. Lo inexplicable se presenta, las justificaciones desaparecen y la vida se esfuma. Ellos hablan, creen, algunos hasta sienten... La necesidad de sentir el aire en la cara.

viernes, 27 de julio de 2012

Despego, vuelo.

La quietud anticipa lo que viene, no tiene prisa, no se detiene. Intenta avanzar, moverse, sentirse firme, fluir en la tierra, soltar las miserias. Y se desvanece, siente que no puede y vuelve. Ahora toma velocidad. Tiene que ver con flotar, con soltar, con querer levantar y alcanzarte arriba, a donde estás; solo pretendo un rato ser tu compañía, no me pidas que me ponga el paracaídas, no lo necesito, tengo fuerza, tengo sueños, puedo volar. Y traspasar el techo, si es que hay, quiero... seguir y nunca frenar. Cuando me aburro vuelvo, toco la tierra y resuelvo, y mis piernas como resortes me vuelven a lanzar. Hoy me quedo en el medio, panza al sol, sumergida en un copo de azúcar blanco, brillante, me pegoteo, me hundo, nado en otras nubes y les pido que me lleven a conocer las estrellas, también que me lleven al planeta del amor.

sábado, 30 de junio de 2012

Evolutivo

Aparece sin previo aviso. Baila y me sonríe, se mueve mientras su mirada emite luz. Me habla, me halaga, nos conectamos. Me dice "sos muy linda para tu novio", le aclaro que no es mi novio el que baila conmigo, es mi amigo. Bebemos, bailamos, escuchamos buena música, somos felices porque dejamos que los sonidos se apoderen de nuestros cuerpos. Nos vamos, quedamos en contacto. Hablamos, hablamos, hablamos, me busca, me busca, me encuentra. No nos encontramos. Pasa un tiempo, nos encontramos. Qué raro todo. Extraño y lindo a la vez. Todo parecería fugaz, lleno de impulso. Finalmente, me equivoco. Todo es dilatado, lleno de misterio, de indecisiones y ambigüedades. Nos vemos varias veces. Nos vemos, vivimos, vivimos, nos conocemos, nos queremos, nos volvemos a ver, vemos obras de teatro, sentimos el arte correr por nuestra sangre. Nos sentimos, nos queremos, vivimos. Todo se tiñe de indecisión, de desencuentros. Dentro de una conexión inigualable, nos perdemos. Nos vamos yendo. Nos fuimos, nos dejamos. Me extraña, te extraño, me lo dice, yo no. Me habla, intento no escuchar. De a poco me relajo y entiendo que existen las segundas oportunidades. Por qué no intentarlo otra vez, pero solo si esta vez es distinto. Afortunadamente, lo es. Crecimos, somos dos personas físicamente iguales, emocionalmente distintas. Todo fluye naturalmente. Todo lindo, tranquilo, ameno. Volvemos a sentirnos, de a poco, yo llena de miedos, mucho miedo, como nunca siento un temor inmenso. Miedo de quedar expuesta como antes, temor de querer perdidamente. Esta vez no me pierdo, no me lo permito. Me enamoré, nunca dejé de estarlo, aquella vez amé con pasión, en esta ocasión amo de la misma forma, con un poco más de miedo, pero con la misma pureza. Hablamos de tener hijos, de convivir y de otras tantas cosas. Soy feliz, somos felices. La naturalidad nos acompaña, nada es forzado, todo se está dando perfectamente, es más, por momentos pienso que es un sueño. Tenemos ganas de irnos, de hacer un viaje corto, estamos viendo cuándo y a dónde, pero nos vamos para poder estar lejos de todo y de alguna forma poder intensificar todo lo que nos pasa. Cantamos el Himno Nacional a los gritos, una madrugada, mientras volvemos del teatro. Esa noche hablamos de nuestros hijos, qué lindos serían y esas cosas que uno imagina, que uno siente. Es viernes. Prácticamente no hablamos en todo el fin de semana. El martes se termina todo. No puede seguir acompañándome, no puede cuidarme, eso dice. Me quedo helada, vacía, llena de incertidumbre, no entiendo qué pasa ni jamás lo entenderé. Solo sé que la vida es sabía y si tiene que volver, va a volver. (Termino de escribir lo que ves, me preparo para salir y salgo. Estoy caminando con un amigo y esquivo pasar por la cuadra en la que vive, caminamos, comemos. Estamos volviendo, pero a la vuelta sí caminamos por la cuadra prohibida, total uno sabe que esas cosas no pasan, que es imposible cruzarse, por más que uno quiera cruzarse, porque eso pasa solo en las películas. Créanme que también pasa a en la vida: mientras abre la puerta de su casa para salir, nosotros caminamos por su vereda; todos estamos sorprendidos, no entendemos, el clima se pone tenso, mi cara seguramente está pálida, seria, esbozando una sonrisa forzada, por el otro lado, sonríe como nunca, su mirada luminosa me mira fijo, me sonríe, me clava la mirada. Nos saludamos y nadie más habla. Intento sacarme este encuentro de la cabeza. Vamos con mi amigo a un bar, nos sentamos, nos reímos, yo no paro de pensar en el encuentro, no puedo controlarlo, estoy ahí, pero mi cabeza no está, mientras hablamos miro por la ventana, se hace difícil mirar hacia afuera porque las ventanas están empapeladas con fotos de los visitantes del bar, miro y en la vereda de en frente veo un hotel de huéspedes, antiguo, feo, sigo con la conversación, escuchando un español teñido de holandés, vuelvo a mirar hacia afuera por un agujero que hay entre el empapelado de fotos, mi vista se detiene nuevamente en este hotel con azulejos anaranjados, oscuro y con puertas vidriadas, lo miro unos minutos y descubro por qué tenía que mirarlo y detenerme en él, arriba tiene un cartel con el nombre del hotel, el hotel tiene su nombre; pienso que es demasiado para un par de horas, me pongo mal, me voy a casa).

domingo, 24 de junio de 2012

Presente

Pasan los días, pero aun siente ese agujero en el pecho, ese vacío. Lloró mucho, grandes cantidades de lágrimas derramaron sus ojos, respiraba con dificultad, como cuando se llora con angustia. Cree haber llorado lo suficiente, pero no, el vacío permanece entre sus pectorales. Quiere llorar y no puede; no es que le guste llorar, prefiere sonreír, vivir riendo, pero sabe cuándo es necesario exteriorizar la tristeza. Ahora evita vivir en el pasado, intenta avanzar, de pie, con la cabeza en alto. Sigue sin entender cómo fue que pasó, cómo fue que otra vez todo se tiñó de ilusión. Lo admite, algo de esperanza queda, piensa en eso que dicen: que la vida es un libro abierto, que no sabemos las vueltas que puede dar, que nada es tan determinante como parece y que "lo que empieza rápido, termina rápido" (cuando piensa en lo dilatado de esta historia).

domingo, 10 de junio de 2012

Onírico

Pensé en tu piel e imaginé tu desnudez... Pasé por tu cuello, por tu pecho, por tu abdomen, tus brazos, tus manos. Sentí el calor de tu cuerpo, te hablé incoherentemente al oído, te reías. Besé tus orejas. Volví al circuito, cuello, pecho, abdomen, brazos, manos, y ahora voy hacia tus labios. Busco que la mayor parte de mi cuerpo, toque el tuyo. Te huelo, acaricio tu cabeza, te beso la mejilla. Disfruto, no me apuro. Sos frágil; te cuido, te abrazo, te espero. Te beso los pies y empiezo otra vez. Vuelvo al cuello, me sorprendés, tomás las riendas con pasión desenfrenada... Me despierto y sigo enamorada.

jueves, 24 de mayo de 2012

Subí el volumen

Qué fuerte es. Qué fuerte y débil a la vez. Invencible, admirable, brillante. Y cuando sonríe me pierdo, pero enseguida me recuerdo, que no puedo volver a perderme. Respiro hondo, lo más hondo que puedo. A veces creo que es un sueño y ahí es cuando me estampa un beso, uno bien intenso. Siento la realidad, siento que lo real es soñado. La pasión nos corre por la sangre, por la piel, por las manos, por los labios, por los brazos y los abrazos, por la saliva. Hoy me alegra decir que estamos en la misma sintonía. Bastó con girar los diales y al fin sintonizamos. Puedo observar sus gestos, mirar sus ojos, no sacarle la mirada de encima, admirar la perfección de su cara, lo esbelto de su cuerpo, permanecer horas, sentada, sin decir absolutamente nada; con ganas de besar, de amar. Y ahí, vuelve a sorprenderme, me da otro beso húmedo, lleno de ganas. Nos vemos poco, hablamos poco también; cuando escucho su voz por teléfono, me da tanta paz, me alegra. Y su presencia es tan notable. Solemos caminar de la mano, del brazo, a los abrazos, a veces jugamos, corremos, nos empujamos, nos reímos mucho y siempre hacemos chistes fáciles. Leemos libros, miramos películas, vamos al teatro, solemos pararnos en frente de obras de arte para apreciarlas. Crecemos y nos acompañamos.

jueves, 3 de mayo de 2012

Flashback

Ellas de un lado, todas juntas, cómodas en un banco de madera, hablan sobre cosas que solo ocupan las horas; me miran, los miran. Frente al banco, ellos juegan como niños, pero ya no corren; ocupan casi todas las mesas del lugar: piedritas, tableros, dados, cartas, papel y lapicera, diversión y competencia. Aplausos, risas, murmullos y ellas dejan de existir para ellos. Algunos sentados, otros parados, manos en la cien. Y van llegando: él y ella entran, se separan, cada cual para su lado -lo mismo lo repiten algunas parejas más-. Se oyen gritos: "treinta y tres... veinticuatro..." Mientras tanto las abuelas pasean a sus nietos, los niños corren y ahora entiendo qué es lo que me une a ellos, a los que juegan apasionadamente: El fuerte olor a cigarrillo me trajo imágenes de mi infancia, de mi nonno y sus amigos. Este micro-mundo tiene mucho que ver conmigo, el lugar tiene cosas que forman parte de mi historia: palomas, bebés que apenas caminan, palomas buscando comida; del otro lado, la ciudad que desaparece por momentos.

lunes, 30 de abril de 2012

Sinfonía

Y algo empezó a retorcerse en mi panza. Piensa, piensa, que los pensamientos no se agotan, quizás se este retorciendo también; calcula y analiza, lo que hay que sentir. Tarda en responder, primero parece incoherente, después sintoniza y aclara, acepta, se anima. Sentir es mi deseo, la magia de un reencuentro. Vamos a bailar, ahora en sintonía. Y dije, la brisa y por qué no el viento de la mar (?) También lo acepto. Y las lluvias de la costa, luego la humedad; y el amanecer del otro día con un sol radiante. Eso también quisiera, todas son bendiciones si vienen de lo profundo.

jueves, 26 de abril de 2012

Cambiarás

Cuando escucho hablar a los drogadictos de su adicción, de los vicios, del peligro de los vicios, aparecés en mi mente. Me siento como esa persona adicta, débil frente a lo que le hace mal y lo sabe, pero por más que lo sepa, no puede. Intenta alejarse, lo hace, quizás mucho tiempo (más del esperado), sin embargo todas las mañanas, todas las noches, extraña el gustito, el sabor, el olor. Y lo peor es saber que tiene acceso a lo que quiere, pero no le conviene. Está ahí cerca, a su al rededor, a veces basta con levantar un tubo de teléfono, tocar un timbre o solo levantar la vista y encontrarse con lo tan deseado y tan dañino. Lo bueno es que la droga no cambia, siempre va a ser una porquería, y vos podés cambiar, podés dejar de ser esa porquería que fuiste.

domingo, 15 de abril de 2012

El anti-socialista

Conocí a un cubano, que fuma cigarrillos (no habanos); habla sin parar y a veces se emociona. No baila, no le gusta salir, ama estar en su casa y le gusta tener visitas (es un gran anfitrión). Tiene un corazón grande y lo sabe. Habla a los gritos como los italianos o los portugueses, de diez palabras que dice, cinco son insultos. Es sincero y sabe mucho de todo, o quizás no sepa tanto, pero habla con tanta seguridad que es imposible no creerle. Su gran pasión es la escritura, tiene un gran don para imaginar historias y crear personajes, eso me hace dudar de algunos de sus alucinantes relatos, aunque no me importa, me gustan, me los guardo. Las palabras nacen de su boca con pasión, siempre; eso vale. Todo lo que lo rodea está lleno de anécdotas; realmente es un placer haberlo conocido, da gusto estar a su lado.

domingo, 26 de febrero de 2012

Zamba

Avance y retroceso. Y paso de seis a cuatro en trece. Avanzo y me libero. Busco esa libertad, de la que todos hablan. Las cuerdas quizás puedan dejar que las toque, ellas tal vez quieran ayudarme. Los domingos nos encontramos, nadie lo sabe. A veces los jueves, los viernes y otros días, pero nadie lo sabe, yo sola lo sé, y prometí no contárselo para que piense que ya no me importa. Los domingos nos sentimos más que otros días, nos escuchamos más que nunca, nos encontramos en un lugar que nadie conoce, o sí, pero que es difícil verlo. Nos parece ideal para encendernos y volver a ser. Aparecen los miedos y entonces nos sumergimos en lo marrón del río, el viento nos atraviesa la piel (nos gusta). Yo dejo que suene, dejo que baile (se mueve tan lindo), huelo su rico olor, saboreo su boca, muerdo esos carnosos labios. Acerco mi nariz a su cuello, inhalo profundo. Y me despierto, estoy en evolución, de seis a cuatro; solo en trece. Me quiso confundir con su baile. Avance, retroceso... Yo avanzo, vos quedate o seguime, pero me fastidia estar acá.

sábado, 25 de febrero de 2012

Línea de tiempo

La misma locación, ahora vacía. Circulan por ahí energías, quedan impregnadas. Largas siestas llenas de sueños reales. Antes era de noche, cuando estaba lleno; ahora hay sol, hay luz, pero está vacío. Adrenalina, impulso, deseo, recuerdos... Sonidos monótonos, antes canciones hasta sinfonías. Todo disperso, desenfocado, disociado y absurdo. Celeste y gris. Humo, ruido, ilusión, deseo, miro, observo. Un andar fluido, pero pesado; atento, pero disperso. Sorpresa y adiós.

miércoles, 8 de febrero de 2012

Las energías y yo.

Gente loca, muy loca, me rodea, aparecen, están, se van, vuelven a aparecer. Otros no tan locos, se alejan y también hacen apariciones inesperadas, como la de hoy... Son situaciones extrañas, en las que a veces solo me gustaría ser una simple espectadora. Recibo energías extrañas, no hay dudas que, inconscientemente, las atraigo. Ayer tuve un día feo, triste, vivo ilusionada con palabras; a veces soy tan ingenua, que me da bronca y lloro. Y me enojo y lloro más. Pero es bueno, liberador. Volviendo a hoy, tuve uno de esos cruces inesperados. Estoy convencida que todo depende de las energías y de nuestros pensamientos. Tenemos una mente tan poderosa, que nos cuesta ser conscientes de eso.

Salgo del gimnasio en el peor estado, bueno, de la única forma que se puede salir de un lugar donde uno va a quemar grasa; si realmente te lo tomás en serio, salis transpirado, despeinado, quizás un poco oloroso (a mi por suerte me dura el perfume y tapa todo!) y con esa ropa que parece de entre-casa. Salgo, camino por la Avenida, camino, canto, bailo internamente. Vengo metida en las melodías, en mi mundo. Muñequito rojo, paro en la esquina; muñequito blanco, estoy por poner un pie en la calle y en la vereda de en frente veo a uno de los grandes amores de mi vida, alguien que amé intensamente y con quien se me pasó el tren por no querer hacerme cargo de todo eso que me pasaba y qué no entendía por qué me estaba pasando. Habla por teléfono, sonríe, está feliz, saluda a alguien que está en la esquina, justo en diagonal a la suya. Yo estoy de su vereda. No me animo a mirar hacia la esquina que saluda mientras habla por teléfono, temo que sea ella. No quiero que sea, pero sé que es. No miro en frente. Miro fijo hacia adelante, le sonrío... Me mira, se ríe. Nervios. Atino a no saludar con un beso, a seguir mi camino, porque sé que la que pienso que está en frente es celosa. Finalmente nos saludamos con una enorme sonrisa y un beso en la mejilla, cuando pregunto cómo está, me responde que esperando a su novia. Okey, era lo que esperaba, que en la vereda opuesta a la nuestra, este su novia. Antes de seguir caminando le dije "mandále un saludo" (que le mande un saludo a su novia, que me odia, soy una copada, pero me salió del alma, lo juro) y también le dije "cuidate", remarqué mucho ese "cuidate", sentí que la vida me puso ahí para decirle eso y seguir. Y seguí, pero me quede pensando en la imagen. Si pudiese dibujar acá, se los dibujaría. La imagen es muy clara. Su novia saludando(nos?) desde la vereda totalmente opuesta a la nuestra. Muy claro, su novia en la vereda OPUESTA, saludando a dos personas que tuvieron una de las historias de amor más intensas, una historia pasional más que nada. En fin, quedé maquinando con eso. Vereda OPUESTA ella, yo de SU LADO, de SU VEREDA quien les narra esta anécdota. Bella anécdota. Quizás necesitábamos vernos.

miércoles, 1 de febrero de 2012

Vaivén

Tenés la mezcla. Te parecés a personajes del pasado y a algunos del futuro. Tus ojos y tu sonrisa se funden, me confunden; y tus gestos exagerados, me causan gracia. Y mientras hablo con vos, llega alguien que estuvo y se fue; vos lo traes, lo hacés volver.

viernes, 27 de enero de 2012

Renacer

Y volvió a brillar. Recuperó la luz, esa que había perdido; sus ojos ya no tienen sombras, salieron de la oscuridad. Y elegir siempre fue una opción, pero no lograba entender que nada de eso le hacía bien, insistió hasta no poder. No era lo que quería, no de esa forma. Sin embargo, perseveró horas, días y meses, intentando buscar más.

Por suerte, la recuperamos. Está recuperándose, de a poco. Brilla otra vez, eso es lo más importante. Y día tras día está más enérgica, eso es sorprendente, muy enérgica. Volvió a bailar, claro que no como lo hacía antes, de a dos, ahora baila sola, pero con la misma sonrisa o con una parecida a cuando bailaba en compañía. Siente la ausencia, se le nota. Pero su energía, su luz, su vida es fantástica, por eso no para. Sigue, a veces mira hacia atrás, de reojo, es necesario, inevitable. Y enseguida vuelve a mirar hacia adelante, nostálgica, convencida de que algún día va a volver.

sábado, 21 de enero de 2012

Exhalo

Lugares increíbles, personas hermosas, conexiones profundas. Desconectarse del mundo, conectarse con uno, también con otros. Caminos nuevos, horizontes parejos. Luces y soles, brillo eterno. Colores intensos, muchos y fuertes. Mujeres valientes, niños soñadores. Personajes extraños, misteriosos, simpáticos, locos, lindos... distintos. Especie de ángeles protectores, lejanos. Desconectarse para conectarse. Abstraer para concretar. Soltar para continuar. Huelo sueños, siento deseos; me invade paz. Sigo, nada me molesta, mi intuición me guía, mis impulsos me delatan, mi obsesión asusta, mis abrazos calman, mis lágrimas se detienen. Mi alma no para. Mi energía brota, mi euforia grita. Azul profundo, claro, oscuro, blancos infinitos. Solo luz, no hay sombras. Qué nadie se atreva a perturbar tanta paz.

miércoles, 4 de enero de 2012

mentequevuela

Son las 7am, es 4 de enero y estoy sentada con los pies sobre la valija, en unos asientos bastante incómodos, que por unas horas pasan a ser una suerte de cama. En Santiago de Chile hace mucho frío, por lo menos en el aeropuerto. Y no es al aire acondicionado que fue el principal sospechoso, es el aire helado que entra desde afuera. Padezco de enfriamiento de nariz, de pies y claro está que de insomnio también. Mis amigas duermen. Ahora profundamente, antes de a ratos, como yo. Creo que algo dormí, igual tengo mucho sueño, pero el frío es algo que me desconcentra totalmente. Así que acá me tienen escuchando música, escribiendo, observando a las personas que pasan... En algunas horas partimos rumbo a Panamá, el tiempo pasa lento y es una buena excusa para pensar.

No quería nombrar a la persona que antes prometí no volver a nombrar durante este año. De a poco. Digo, que es un proceso. Voy a ir de a poco olvidando; algo, todo o lo que pueda olvidar.
Ayer cumplió años y sí, pensé TODO el día. En llamar y saludar, pero no. No puedo seguir generando el mismo circulo. Cuatro días antes del cumpleaños le hice un regalo y le escribí una carta. Creí haber sido clara con mis palabras cuando le dije "te amo, por eso me alejo, por eso me voy..." Pero parece que cada uno interpreta lo que quiere y así estamos! Sábado me manda un mensaje diciendome que soy una persona especial, que me adora. Le respondo "te amo..." y no sé que más. Enseguida recibo un "yo también te amo". Y más tarde la dirección de una fiesta para festejar el nuevo año. No fui.

Nos amamos y así estamos. No entiendo, quizás alguien me pueda explicar... Si dos personas se aman, no se supone que tienen que estar juntas?

domingo, 1 de enero de 2012

Limpieza

Estoy sentada en el piso del jardín, al lado del pasto, mis tobillos tocan apenas el suelo verde, me relaja, me gusta. Mientras escribo tomo, cada tanto, un sorbo de té. Té de tilo; estoy un poco nerviosa, con insomnio, ansiosa, pienso que el tilo me puede ayudar a tranquilizarme. No sé qué es lo que me está perturbando. Desde el piso miro el cielo, la media luna brillante y las estrellas. Me senté acá, contra la pared, en un lugar estratégico: la mejor vista de la medialuna. Es media, pero igual de intensa que una llena. La miro y lloro. Miro el cielo y le cuento lo que me pasa. Ataque de llanto; no puedo parar. Tomo otro sorbo de té, té de tilo. No intento frenar las lágrimas, al contrario, las motivo a seguir; les sugiero que salgan para poder limpiar el alma. El tilo ahora está tibio, casi frío. La luna se escondió de mi, las lágrimas dejaron de brotar. Ahora respiro profundo. Hondo. Nunca creí que se podía llorar tanto por amor.

Aprendí, crecí, solté... Positivo, pero doloroso. Ya estoy mejor. Purifiqué mi interior. Las gotas saladas me limpiaron.

dosmildoce

Escribir es una de las pocas cosas que me conecta. Me conecta con vos, conmigo, con ustedes. No sé si lo hago bien o mal. Sé que me hace muy bien.

A partir de hoy me propongo, juro, hacer todo y solo, lo que me haga muy bien (esto incluye alejarse de personas que me hagan un poquito mal, aunque sea sin querer; de ser así, con sutileza será informado y automáticamente dejará de formar parte de mi vida, y por ende, yo de la suya. Y las vueltas de la vida irán resolviendo las incógnitas)!

Con amor, sonrisas, abrazos, alegría, música y arte, arte, arte soy feliz. Éxitos muchos también. Quizás sea ambiciosa, no es la primera vez.

Despertar.

Tengo el corazón muy tranquilo. El espíritu en calma. Grandes cosas por delante. Conecto con los deseos, mis sueños... Más y mejor. Vibro en...